Si hablamos de replicar nuestro cuerpo en 3D, lo más aproximado a la realidad es lo que ofrecen los investigadores chinos del Xian Chaoren Sculpture Research Institute: Un robot tamaño natural que, cual muñeco de cera electromecánico, imita a la perfección la fisionomía de la persona a “clonar”.
El resultado es un androide que, de momento, solo hace pequeños movimientos y mueve los ojos, pero aquí lo importante es esperar a que la tecnología consiga que podamos “enviar” a nuestro gemelo a realizar tareas sociales que no queramos hacer nosotros: Ir a visitar a la abuela, acudir a ciertas reuniones de trabajo, a algunas clases especialmente soporíferas, etc. Seguro que a vosotros se os ocurren aplicaciones útiles para algo así.

Visto en Oh Gizmo

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